#1: CINE VS. LITERATURA — CAROL

NOTA: 
Esta entrada puede contener algunos spoilers indispensables para la comparación entre las dos obras, así que lee con cuidado.


Inauguramos esta nueva sección del blog en la que compararemos las películas con la novela que fue su germen con la gran olvidada de los Bafta, los Globos de oro y los Oscar: Carol, basada en la novela homónima —aunque también fue publicada bajo el título de El precio de sal— de Patricia Highsmith.


La novela bajo el título de El precio de la sal apareció publicada bajo el pseudónimo de Claire Morgan en 1951 porque los editores de Patricia Highsmith consideraban que la temática homosexual de la obra no era apropiada. Hasta 1989 no pudo volver a ser reimprimida con su nombre original y bajo el verdadero nombre de su autora, que en un prólogo explicaba los motivos que habían hecho que ocultara su autoría.


La estética hopperiana de la portada de Penguin
sigue la línea de la fotografía de la película.



La novela, como la película, hablan de la relación homoerótica entre Therese, una joven que trabaja en Navidad en unos grandes almacenes neoyorquinos en los que conoce un día a Carol, una mujer algo más mayor que ella, rubia y elegante, en proceso de divorcio y madre de una hija, de la que se enamora casi de inmediato, presa de una fascinación intensa.

Las primeras diferencias entre la película y la novela comienzan desde el primer capítulo. Estamos hartos de presenciar como las adaptaciones literarias cercenan sin piedad capítulos indispensables para los personajes y la trama, pero no creemos que este sea el caso de Carol. Por supuesto hay nociones fundamentales que se suprimen en esta película: los primeros capítulos en los que se nos muestran algunos hechos algo perturbadores que ocurren en la vida de Therese días antes de conocer a Carol y la sutil sugerencia de que la tendencia a su fascinación por las mujeres empieza mucho antes de lo que nos indica la película —no se dice como tal en el libro, pero parece haber sucedido algo, por lo menos un enamoramiento, con la hermana Alice, monja del orfanato en el que se crió Therese—, pero no son supresiones que cambien tan radicalmente el argumento del libro; simplemente, si acaso, borran algunos matices salvaguardables del personaje. 
Tres podrían ser las grandes diferencias entre la novela y el libro. La primera de ellas es la profesión a la que aspira Therese. Mientras que en la película se nos presenta como una aficionada a la fotografía que acaba colaborando con el periódico Times, en el libro Therese se dedica a confeccionar escenografías para obras de teatro. Este cambio de profesión, si bien no deja de ser extraño, le aporta un simbolismo especial a la película. 
Si por algo se caracteriza la cinta, a parte de por su estética como sacada de un cuadro del norteamericano Edward Hopper, es por la gran cantidad de escenas que se graban desde el otro lado de un cristal —podéis encontrar ejemplos de ello en los fotogramas que os dejo debajo—, que sirve casi como de escudo a la escena, permitiéndonos ver lo que ocurre pero desde la distancia. Del mismo modo, la cámara de Therese sirve como elemento distanciador, pero además nos deja unas imágenes maravillosas de Cate Blanchett fotografiada que subrayan la fascinación más absoluta del personaje encarnado por Roonie Mara en los momentos de separación.





Sobre esta tendencia a colocar la cámara detrás del cristal encontramos una frase que no deja de ser significativa y que pronuncia Carol mientras habla con Therese: «A ti te gustan más las cosas reflejadas en un cristal […] Dudo que alguna vez llegues a ver montañas de verdad o gente de carne y hueso».

(LA SEGUNDA DE LAS DIFERENCIAS VIENE CON SPOILER SOBRE EL ARGUMENTO, LEE BAJO TU PROPIA RESPONSABILIDAD)


 En cuanto a la segunda de las grandes diferencias entre ambas, es la duración de la persecución del detective privado a la que se ven sometidas durante el viaje en carretera que realizan. Mientras que en el libro esta situación se alarga bastante más y ellas son conscientes de que el detective contratado por Harge las sigue de ciudad en ciudad, en la película es algo repentino que les pilla por sorpresa. También difiere el cara a cara con él, ya que en el libro se produce en el arcén de una carretera comarcal, mientras que en la película ocurre en una habitación de hotel.
Este cambio, sin duda, responde a las necesidades de acortar la película, pero como hemos dicho anteriormente, no supone un gran cambio argumental, aunque si bien es cierto debido a esto en la novela Carol y Therese pasan algunas semanas en ciudades distintas, cosa que no ocurre en la cinta. 


(AHORA PUEDES SEGUIR LEYENDO)

La última diferencia, sino notable, sí llamativa es el carácter de Carol que afecta en gran medida al tono de la obra.
Mientras que la película desprende una ternura infinita, la relación entre Carol y Therese en el libro es algo más tormentosa. No es que la ternura de la obra cinematográfica no esté presente en la relación —nada más lejos de la realidad—, es que en la novela de Highsmith la actitud casi maternal que se Carol tiene hacia Therese no existe. Su relación es más dura, más visceral, más desgarrada, emana un desasosiego mayor. Arriba mismo tenéis una de las frases casi desgarradoramente insensibles que le dirige Carol a Therese en la obra y que no son otra cosa que una materialización de lo incorrecto que cree que está haciendo, de las dudas que le supone una relación con una mujer más joven que puede alejarla de su hija para siempre. 
La relación de Carol con su hija, eje fundamental de la novela y la película, aparece también más explicítamente en su versión cinematográfica.

Para acabar, decir que el final es exactamente igual en ambas versiones. Y cuando digo exactamente igual, quiero decir exactamente igual. Tanto la película como la novela acaban en el mismo punto y de la misma forma repentina, dejando que el espectador o el lector intuya por lo ocurrido el desenlace de las dos protagonistas.

Llegados a este punto, ¿con cuál nos quedamos?
En este caso es difícil elegir entre cine y literatura —cosa que normalmente no ocurre con las versiones que se llevan al cine—, pero ya que Todd Haynes ha dirigido una magnifica película y ha logrado con sus imágenes una ternura que traspasa la pantalla, esta vez nos quedamos con la Therese y la Carol que encarnaron Mara y Blanchett.

Si podéis acercaros al cine a verla, no lo dudéis.

—Merytos Propios

Comentarios

  1. Hola, formo parte de la iniciativa seamos seguidores, te dejo la entrada a mi blog por aqui, ya te sigo :) http://neverrainsforever91.blogspot.com.es/

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  2. Hola!
    No conocia el libro ni la pelicula, aunque tampoco me llama mucho :)
    Me quedo por el blog ^^
    Besitos!

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  3. Hola! que buena recomendación, la voy a tener en cuenta.. Me quedo por tu blog, te espero en el mio cuando quieras :)

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  4. Hola, pues llama la atención bastante
    Me paso de Tu comentas, yo comento (tcyc): Bienvenid@
    http://secretosdeunabooklover.blogspot.com.co
    Nos leemos, saludos :)

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  5. La diferencia más notable para mí, es como decis, el carácter de Carol en el libro, muestra actitudes de cercanía/lejanía con Therese, animando su relación con Richard e incluso tratándola de manera hostil, (en un capítulo le niega un beso de buenas noches), en la película si bien "no sabe lo que hace" como le confiesa a Abby, siempre se ve en su accionar q lo quiere es estar cerca de Therese y siempre la trata bien, en cuanto a la relación en general, en los libros (narrados desde therese) es ella quien tiene claro a lo que va, mientras q en la película es Carol la que va por Therese, yo me quedo con la pelicula.

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