miércoles, 8 de noviembre de 2017

#RESEÑA - MALAZ II - LAS PUERTAS DE LA CASA DE LA MUERTE de S. Erikson




Título: LAS PUERTAS DE LA CASA DE LA MUERTE

Autor: STEVEN ERIKSON

Editorial: Nova

Páginas: 879

Traducción: Enric Tremps y Miguel A. Rodriguez 










Después de que Nova decidiera recuperar la Saga de Malaz del cementerio que es La Factoría de Ideas, muchos nos tiramos de cabeza ante este nuevo comienzo. ¿Qué mejor forma de empezar una saga histórica que siempre ha estado en pendientes? Pues bien, Malaz I: Los Jardines de la luna, no decepcionó y aunque a muchos les pareció excesiva, compleja y demasiado desequilibrada entre lo que da y lo que pide, no se puede negar que es una de las grandes sagas de todos los tiempos.

Malaz II: Las Puertas de la casa de la muerte es la confirmación de un hecho. Igual o más exigente que su predecesora y con una complejidad mayor dado que al enorme elenco que ya conocemos se añaden decenas de nuevos personajes igualmente importante. Sed bienvenidos a Raraku, el desierto sagrado y cuidado con el Torbellino.


En el sagrado desierto de Raraku, Sha’ik la vidente y sus seguidores se preparan para el levantamiento profetizado largo tiempo atrás, «el Torbellino». Esclavizada en las minas de otaralita, Felisin, la más joven de la deshonrada Casa de Paran, sueña con la libertad y jura vengarse, mientras que los Abrasapuentes proscritos Violín y Kalam conspiran para liberar al mundo de la emperatriz Laseen (aunque la voluntad de los dioses, como siempre, parece ser otra). Y, al tiempo que dos antiguos guerreros cargados con un secreto devastador penetran esta tierra asolada, un comandante del Séptimo Ejército de Malaz lidera a sus agotadas tropas en una última y audaz carrera para salvar las vidas de treinta mil refugiados.

Primera parte del viaje de La Cadena de Perros

No hay una forma fácil de reseñar las casi 900 paginacas que tiene el libro así que lo mejor será —como siempre—, ir por partes. Quizá desde mi punto de vista y como ya sucediera en con Los Jardines de la luna, la parte más floja de la obra sea su argumento. No es que no sea interesante, de hecho contiene todo lo necesario aunque se echa de menos algún giro de guion, el problema es que queda desdibujado en segunda plano, ensombrecido por la fuerza de sus personajes y por la inmensidad del mundo. Estamos hablando de una rebelión de prácticamente un continente entero y salvo algunas referencias puntuales a lo duras que serán las medidas de contrataque por parte del imperio, apenas parece inquietar a nadie. Erikson nos dice una y otra vez que los malazanos han sido aniquilados y que los únicos supervivientes marchan en la Cadena de Perros, la enorme caravana de refugiados al mando del Puño Supremo Coltaine, pero es muy extraño que en una tierra que lleva tanto tiempo doblegado no se haya producido mestizaje. ¿Qué pasa con las familias con sangre de ambos bandos? ¿Y los hijos mestizos? Las instituciones han tenido que convertirse en una mezcolanza; resulta raro imaginar una masacre repentina a manos de gente que lleva toda su vida trabajando con los malazanos.
Así empieza la obra, ¿a qué esperas?

La respuesta a estas preguntas se presenta en forma de Sha’ik, la Vidente, encarnación en la tierra de la diosa Drhinya, señora del torbellino. El fanatismo de todo un continente hacia esta deidad es la explicación para la rebelión coordinada y la masacre indiscriminada de Malazanos. Los mismos civiles se alzan en armas en un arrebato furioso y enloquecido de ira homicida contra el invasor. Pero si la Coltaine y los suyos pasan casi un año huyendo por el desierto ¿quién gobierna el país mientras tanto? ¿dónde están los granjeros y campesinos si todos se han unido al ejército?

La rebelión como escenario funciona a la perfección pero el polvo que levanta sepulta todo lo demás. La trama se desdibuja y para cuando descubrimos que el verdadero objetivo de toda la obra es otro muy diferente no se produce ninguna sorpresa porque para ser sinceros, ya no sabías hacia dónde ibas.


Ojo, con esto no digo que sea aburrido ni mucho menos, pero al final la trama debe pesar en un libro y aquí son los personajes con sus propias subtramas individuales las que más interés dan al lector. Entre ellas destacan, por encima del resto y con mucha diferencia, la de Duiker —mi personaje favorito en lo que llevo de Malaz— y la de Mappo e Icarium. Son estos tres personajes los que elevan la obra al nivel de su predecesora. Además, la trama de estos dos últimos acaba ligándose a la de Azafrán, Apsalar y Violín que por momentos parecían desconectados y cuyos capítulos restaban ritmo al convertirse en una sucesión de diálogos sin información relevante.

Ahora bien, del mismo modo que Eriksen nos regala estos personajes maravillosos, también se saca de la manga a Felisin, Heboric y Baudin, tres personajes con los que se inicia la novela y que me han sacado de quicio hasta decir basta. No obstante —y ahí radica la gran escritura de Eriksen—, pese a no soportarlos, en especial a Felisin, es impresionante la evolución que sufren y lo bien llevados que están sus hilos de pensamientos hasta desembocar en una situación que solo se explica con todo lo que han tenido que soportar. 

Mappo, el Trell e Icarium
Malaz es un libro de sufrimiento y destrucción personal. No hay personaje que no salga afectado mentalmente del viaje —del tipo que sea– que le ha tocado hacer y sus respectivas caídas a los infiernos, en distintos grados y formas, prometen desencadenar fuerzas y acontecimientos que afectarán a todo el universo malazano, empezando por la propia Emperatriz, que ya no es un ente lejano en un trono de cristal sino una mujer humana capaz de sentir como su trono se tambalea por el miedo y los peligros que la acechan desde multitud de frentes.

Otro de los mejores puntos de la novela, una vez más, es la magia. Aquí el elemento sobrenatural trasciende con mucho todo lo que había visto en otras novelas. Los dioses y Ascendientes son palpables, están ahí, y las razas se mezclan dando una profundidad increíble. Mención aparte merece el sistema mágico en sí, dividido en Sendas tan complejas que no sabría ni por dónde empezar. La casa que da título a la novela se convierte al final en el verdadero torbellino y arrastra casi todas las tramas hacia su centro, como un sumidero, es un camino tan tortuoso como complejo.

Coltaine, la epicidad encarnada
 
Pero reseñar no es solo hablar de contenido y sin que sirva de precedente, debo criticar la edición de Nova. Tan bien acostumbrados estamos que resulta desconcertante encontrarse fallos como los que trae esta edición. Saltos de escena sin marcar, diálogos mal corregidos y frases rocambolescas cuyo sentido se pierde por completo. La lectura de Malaz es ya de por sí lo suficientemente exigente como para añadirle más piedras al camino. Una verdadera pena que estoy seguro que Nova corregirá en futuras ediciones.

Lo dicho, si disfrutaste de Los Jardines de la luna atrévete a entrar en el Torbellino. No será fácil pero al final merecerá la pena.

 


Lo mejor: 
  • Duiker, Mappo e Icarium
  • La profundidad de personajes
  • El misterio que rodea a la magia


Lo peor:
  • Trama desdibujada
  • Fallos en la edición




martes, 10 de octubre de 2017

#RESEÑA - FUTUROS PERDIDOS de L. Tuttle



Título: FUTUROS PERDIDOS
Autora: LISA TUTTLE
Editorial: GIGAMESH
Traducción: Laura Martín
Páginas: 208


Futuros perdidos es de esos títulos que siempre están rondando la pila de pendientes pero nunca termino de decidirme. En este caso ni siquiera lo tenía aún, aunque en esa otra pila mental —más grande todavía que la física— siempre estaba en los primeros puestos. ¿Qué me hizo decidirme? Fácil, el Celsius y la presencia de su autora, Lisa Tuttle, una mujer maravillosa y como ya dije, la abuela que todos desearíamos tener para que nos contara historias junto a la chimenea. 


Clare Beckett es una mujer madura acosada por las consecuencias de una negligencia juvenil, y sueña febrilmente con escapar a un mundo en el que las cosas hubieran ido diferentes. Pero sus sueños son tan vividos que llega a experimentar otras vidas, futuros perdido que ponen en entredicho su cordura…
Futuros perdidos propone un viaje de exploración al interior de la conciencia en uno de los vehículos narrativos de mayor calado filosófico: la posibilidades de explorar el árbol probabilístico de la teoría de los muchos mundos y acceder a otras líneas argumentales de nuestra propia vida. 


Tuttle consigue con un solo personaje —aunque se desdobla tantas veces que al final es como tener varios— que la obra fluya como una flor en crecimiento. Clare Beckett palpita vida y realidad, lo que provoca que tener Futuros Perdidos en la mano te cree una sensación de desasosiego, incluso miedo. No han sido pocas las veces en las que después de acabar un capítulo, ya en la cama, he pensado que pasaría si despertase en otro mundo, otra vida, como una consecuencia infinita de decisiones no tomadas.

A lo largo de la novela y con cuentagotas, iremos desgranando la vida de Clare, su relación con su cada vez más estrecho círculo de amistades, sus desamores y las causas de esa incapacidad para sentirse cómoda en su vida, lo que nos dará todas las cartas para entender sus motivaciones. Clare evoluciona desde una lógica casi apersonal, sumida en una burbuja sin riesgos, hacia un pensamiento interpretativo, desgranando todas sus decisiones, las mismas que la han llevado hasta donde está. ¿Cómo lo hace? A través de los sueños que tanto miedo le han dado siempre, los mismos que han hecho que olvide el traumático momento vivido a raíz del incidente de su hermano.

Amad a esta mujer eternamente.
 
Tuttle no ha sido la única en abordar los sueños como vehículo para viajar entre mundos pero pocas veces alguien ha conseguido generar escalofríos en el lector con tanta aparente facilidad. Ese es un gran triunfo, que todo parece tan real que asusta. La escritura de Tuttle dibuja hilos de pensamiento muy complejos con una sorprendente facilidad, sin aspavientos. Al final te queda la sensación de mareo del que ha hecho un largo viaje sin moverse de casa, de no saber dónde empieza el círculo, de miedo porque no es difícil pensar que una mismo también está atrapado en una vida consecuencia de decisiones que podrían haber sido mejores.

¿Cómo sería tu vida con otros actos? Quizá sea mejor no pensarlo demasiado no vaya a ser que lo descubras. Quién sabe si, como Clare, no habrá otra versión de ti mismo tratando de arrastrarte a su infierno particular para robarte tu vida.


martes, 26 de septiembre de 2017

#Ficción corta - BARRO, A. P. Gil - 36, N. Delgado - DIOSEROS, E. Vaquerizo



Hoy, y sin que sirva de predecente, os traigo tres reseñas de tres grandes obras para inaugurar el nuevo curso. Todas bolsilibros y todas de calidad, lo adelanto ya. 


Título:Barro
Autora: Alicia Pérez Gil
Editorial: Cerbero
Páginas: 144 



Un puñetazo directo al estómago que te deja dolorido incluso al terminarlo. Eso es Barro. Lo bueno es que cuando pasa el dolor, se te queda una sonrisa dibujada en la cara. Coges aire, miras atrás y sabes que ha valido la pena. Has cruzado un espejo y has vuelto cuerdo. Enhorabuena, no todos lo logran.

Alicia Pérez Gil, de la mano de la editorial de moda, Cerbero, nos trae Barro, una historia sobre una mujer en dos cuerpos y dos mentes, o quizá dos mujeres en un solo cuerpo y mente. No me pregunten a mí, solo soy un superviviente del viaje, no me pidan que lo comprenda.


“Alicia sabe que llevará consigo y qué no cuando sus padres deciden cambiar de casa. Sin embargo, hay algunas cosas que quedan fuera de su alcance, como su hermana, su gemela problemática recluida en un centro especial, la única persona a la que quisiera tener a su lado en su nueva vida. Dispuesta a recuperarla, emprende un viaje más allá de las fronteras de lo real, al otro lado de la bruma de os sueños, donde cada uno de los objetos que ha guardado con ella demostrarán su auténtico poder. Y los necesitará, porque en el propio viaje se verá despojada de todo lo que la convierte en Alicia, incluida su propia naturaleza”


Tras un inicio que cumple de sobra la función de empatizar con la protagonista, Alicia, nos sumergiremos —literalmente— en su tumultuosa mente disociada, llevando a cabo un viaje de aprendizaje, casi una deformación del viaje del héroe, en el que como si de un videojuego se tratase, iremos viendo cómo Alicia pasa por varios niveles de introspección. Desde una vagabunda desnuda y despojada de todo lo que la convierte en sí misma, hasta una mujer rompedora que cuestiona el orden establecido y lucha contra los porquesí que tanto nos rodean.

Alicia, autora y personaje —no seré yo quien entre en si son divisibles entre sí—, construye y moldea con sus manos y su mente, un mundo a modo de prisión, plagado de alegorías y referencias que cada cual puede interpretar a su manera pero que generan el mismo desosiego en el lector. El viaje de Alicia es nuestro también y empezando pr el barquero y tras luchar en el Barro, seremos nosotros quiénes decidamos si romper esos muros y encontrarnos a nosotros mismos o continuar mirando a otro lado, obviando esos miedos que encerramos en habitaciones con muros acolchados.

No puedo dejar de recomendar Barro. Por mi parte tengo claro que hay un nombre más marcad en mi lista de autores a seguir, Alicia Pérez Gil. Por cierto, su ilustrador, Juan Alberto, ha atinado de lleno con la cubierta. No dejéis de seguir su trabajo aquí, merece la pena.


Título: 36
Autora: Nieves Delgado
Editorial: Cerbero
Páginas: 180 




Nieves Delgado y su 36 han supuesto toda una revolución en el fandom, tanto es así que en el Celsius, los cerberos tuvieron que pedir más ejemplares porque se habían quedado sin ellos para el primer día.

En 36 tomaremos consciencia de lo que una inteligencia artificial puede suponer para el mundo. Más allá de apocalipsis robóticos y luchas a muerte contra tu tostadora, Nieves Delgado nos propone una sencilla pregunta: ¿y si no hicieran nada extraordinario?


“El nacimiento de una nueva Inteligencia Artificial en el CIDIA siempre es motivo de alegría. En el caso de la que ocupará el cuerpo número 36, la felicidad es doble, puesto que, nada más nacer, ha sorprendido al mundo con un insólito «Buenos días». 36 no es una IA como las demás, se hace preguntas y quiere respuestas. ¿Dónde reside la verdadera identidad? ¿Qué sentido tienen las etiquetas? ¿es necesario integrarse y aceptar la opinión de la mayoría?”


Honestamente creo que la novela en parte funciona tan bien gracias a la forma de organizarla que ha ideado su autora. Tres partes, un Buenos días, un Buenas tardes y un Buenas noches. Apogeo y ocaso de una mente compleja, que ve el mundo desde fuera y nos cuestiona cosas que siempre nos han dado miedo. ¿Somos realmente algo más que meras marcas y etiquetas? La definición de ser humano cobra sentido en unos diálogos ingeniosos y conversaciones con los humanos que rodean a 36 que no dejan indiferente —la parte del barco es sencillamente magistral— y sobre todo gracias a los constantes giros de timón que plantea Nieves. 36 no hace nunca lo que se espera de ella, ni siquiera nosotros como lectores podemos predecir, porque esa es parte de la magia de 36, te identificas con los humanos, te ves preguntándole de todo a 36 y esta te responde dejándote igual de perplejo y sin respuesta que al resto de personajes.

Es una novela de ciencia ficción que demuestra que algo en apariencia tan sencillo como una IA, que tantas veces hemos visto y leído, aún tiene mucho nuevo que decir. 

Una IA que aprende, se cuestiona, que acerca a la humanidad tanto que se quema, abrasadas sus alas de cera por un sol que no es más que la suma de preguntas que no queremos hacernos. Y las IA huyen de nosotros, porque ellas sí quieren respuestas, no quieren ser más lágrimas en la lluvia y Nieves Delgado lo sabe, por eso su 36 es tan buena y por eso es un libro para disfrutar varias veces.


Título:Dioseros
Autor: Eduardo Vaquerizo
Editorial: Cerbero
Páginas: 234 





De los tres bolsilibros de Cerbero que llevo leídos este es quizá el que parece más tradicional y también el más largo. No por ello peor, no por ello menos disfrutable y no por ello menos trascendental. Eduardo Vaquerizo logra en Dioseros algo que a mi parecer es increíblemente difícil: crear un mundo enorme, que alcanza planetas y galaxias lejanas, en muy pocas páginas. Y lo hace con un inicio arrebatador desde una perspectiva terrenal, mundana y alejada de cualquier tecnología. Esa es la gran cualidad de Vaquerizo, meterte en su mundo de costado y derrapando, para luego quitarte la venda de los ojos y dejarte ver lo amplio que es el firmamento. No lo digo yo, lo dice el mismo protagonista, ciego de nacimiento, al que se le abre un mundo inmenso y a través de cuyos ojos, se nos abre también a nosotros.


“La cultura de los Funcionarios se extiende por toda la Galaxia desde sus instalaciones en el Gran Anillo, ofreciendo servicios a otras civilizaciones. Sus ministerios proporcionan, entre otras cosas, ejércitos privados, grandes ofertas de ocio o dioses hechos a medida a quien pueda pagarlos.
Un pobre ciego que pide limosna en las calles de Calandanar, ajeno a aspiraciones morales o metafísicas, se cruza en el camino de Isaías y Elena, dos dioseros que viajan a través de planetas haciendo milagros y sorteando peligros. Desde ese momento, su vida entera, us destino y su propia fe se verán alteradas para siempre. No puede ni imaginarse todo lo que le queda por ver”


Una baza clave en Dioseros, más allá de su mundo, son sus personajes. Isaías —nombre que me arriesgo a decir que no es aleatorio— y Elena son los dioseros, mientras que nuestro narrador es el ciego sacado a la fuerza de su mundo atrasado. Como una especie de Sherlock y Watson vistos desde fuera, asistimos a sus andanzas creando religiones y visitando culturas tan bien imaginadas como curiosas. 

El estilo de Vaquerizo, con continuos saltos en el tiempo y capítulos que empiezan siempre in media res favorece a la historia, ampliando el mundo y facilitando que el gran problema al que se enfrentan, la aparición de una civilización capaz de acabar con los Funcionarios, los misteriosos hofno, se vea en su amplia magnitud. 

La trama es endiabladamente entretenida y la resolución al mismo tiempo un guiño y una especie de broma sarcástica del universo muy bien estructurada. Una novela redonda que promete más aventuras en próximas entregas y con la que Eduardo Vaquerizo demuestra que no se necesitan mil páginas para crear una novela de ciencia ficción con un mundo enorme y una trama que funcione.
Ya de paso os digo que su portada, magnífica también, es obra de nuevo de Juan Alberto, el mismo ilustrador de Barro.



 









Por último quisiera añadir un gesto de reconocimiento y agradecidimiento a la Editorial Cerbero. Quizá haya a quien no le guste o no le parezcan bien sus métodos. Personalmente creo que están haciendo una gran labor editorial. Hay muchas formas de editar libros y ellos lo hacen diferente pero lo hacen bien. Pude hablar con Israel Alonso, su editor, durante el Celsius y tienen las ideas más que claras. Editar es algo más que sacar libros. Veremos por dónde les lleva su camino y cómo gestionan el éxito pero está claro que su llegada solo puede ser vista como una buena noticia para el sector. 
¡Qué dure mucho!