martes, 10 de octubre de 2017

#RESEÑA - FUTUROS PERDIDOS de L. Tuttle



Título: FUTUROS PERDIDOS
Autora: LISA TUTTLE
Editorial: GIGAMESH
Traducción: Laura Martín
Páginas: 208


Futuros perdidos es de esos títulos que siempre están rondando la pila de pendientes pero nunca termino de decidirme. En este caso ni siquiera lo tenía aún, aunque en esa otra pila mental —más grande todavía que la física— siempre estaba en los primeros puestos. ¿Qué me hizo decidirme? Fácil, el Celsius y la presencia de su autora, Lisa Tuttle, una mujer maravillosa y como ya dije, la abuela que todos desearíamos tener para que nos contara historias junto a la chimenea. 


Clare Beckett es una mujer madura acosada por las consecuencias de una negligencia juvenil, y sueña febrilmente con escapar a un mundo en el que las cosas hubieran ido diferentes. Pero sus sueños son tan vividos que llega a experimentar otras vidas, futuros perdido que ponen en entredicho su cordura…
Futuros perdidos propone un viaje de exploración al interior de la conciencia en uno de los vehículos narrativos de mayor calado filosófico: la posibilidades de explorar el árbol probabilístico de la teoría de los muchos mundos y acceder a otras líneas argumentales de nuestra propia vida. 


Tuttle consigue con un solo personaje —aunque se desdobla tantas veces que al final es como tener varios— que la obra fluya como una flor en crecimiento. Clare Beckett palpita vida y realidad, lo que provoca que tener Futuros Perdidos en la mano te cree una sensación de desasosiego, incluso miedo. No han sido pocas las veces en las que después de acabar un capítulo, ya en la cama, he pensado que pasaría si despertase en otro mundo, otra vida, como una consecuencia infinita de decisiones no tomadas.

A lo largo de la novela y con cuentagotas, iremos desgranando la vida de Clare, su relación con su cada vez más estrecho círculo de amistades, sus desamores y las causas de esa incapacidad para sentirse cómoda en su vida, lo que nos dará todas las cartas para entender sus motivaciones. Clare evoluciona desde una lógica casi apersonal, sumida en una burbuja sin riesgos, hacia un pensamiento interpretativo, desgranando todas sus decisiones, las mismas que la han llevado hasta donde está. ¿Cómo lo hace? A través de los sueños que tanto miedo le han dado siempre, los mismos que han hecho que olvide el traumático momento vivido a raíz del incidente de su hermano.

Amad a esta mujer eternamente.
 
Tuttle no ha sido la única en abordar los sueños como vehículo para viajar entre mundos pero pocas veces alguien ha conseguido generar escalofríos en el lector con tanta aparente facilidad. Ese es un gran triunfo, que todo parece tan real que asusta. La escritura de Tuttle dibuja hilos de pensamiento muy complejos con una sorprendente facilidad, sin aspavientos. Al final te queda la sensación de mareo del que ha hecho un largo viaje sin moverse de casa, de no saber dónde empieza el círculo, de miedo porque no es difícil pensar que una mismo también está atrapado en una vida consecuencia de decisiones que podrían haber sido mejores.

¿Cómo sería tu vida con otros actos? Quizá sea mejor no pensarlo demasiado no vaya a ser que lo descubras. Quién sabe si, como Clare, no habrá otra versión de ti mismo tratando de arrastrarte a su infierno particular para robarte tu vida.


martes, 26 de septiembre de 2017

#Ficción corta - BARRO, A. P. Gil - 36, N. Delgado - DIOSEROS, E. Vaquerizo



Hoy, y sin que sirva de predecente, os traigo tres reseñas de tres grandes obras para inaugurar el nuevo curso. Todas bolsilibros y todas de calidad, lo adelanto ya. 


Título:Barro
Autora: Alicia Pérez Gil
Editorial: Cerbero
Páginas: 144 



Un puñetazo directo al estómago que te deja dolorido incluso al terminarlo. Eso es Barro. Lo bueno es que cuando pasa el dolor, se te queda una sonrisa dibujada en la cara. Coges aire, miras atrás y sabes que ha valido la pena. Has cruzado un espejo y has vuelto cuerdo. Enhorabuena, no todos lo logran.

Alicia Pérez Gil, de la mano de la editorial de moda, Cerbero, nos trae Barro, una historia sobre una mujer en dos cuerpos y dos mentes, o quizá dos mujeres en un solo cuerpo y mente. No me pregunten a mí, solo soy un superviviente del viaje, no me pidan que lo comprenda.


“Alicia sabe que llevará consigo y qué no cuando sus padres deciden cambiar de casa. Sin embargo, hay algunas cosas que quedan fuera de su alcance, como su hermana, su gemela problemática recluida en un centro especial, la única persona a la que quisiera tener a su lado en su nueva vida. Dispuesta a recuperarla, emprende un viaje más allá de las fronteras de lo real, al otro lado de la bruma de os sueños, donde cada uno de los objetos que ha guardado con ella demostrarán su auténtico poder. Y los necesitará, porque en el propio viaje se verá despojada de todo lo que la convierte en Alicia, incluida su propia naturaleza”


Tras un inicio que cumple de sobra la función de empatizar con la protagonista, Alicia, nos sumergiremos —literalmente— en su tumultuosa mente disociada, llevando a cabo un viaje de aprendizaje, casi una deformación del viaje del héroe, en el que como si de un videojuego se tratase, iremos viendo cómo Alicia pasa por varios niveles de introspección. Desde una vagabunda desnuda y despojada de todo lo que la convierte en sí misma, hasta una mujer rompedora que cuestiona el orden establecido y lucha contra los porquesí que tanto nos rodean.

Alicia, autora y personaje —no seré yo quien entre en si son divisibles entre sí—, construye y moldea con sus manos y su mente, un mundo a modo de prisión, plagado de alegorías y referencias que cada cual puede interpretar a su manera pero que generan el mismo desosiego en el lector. El viaje de Alicia es nuestro también y empezando pr el barquero y tras luchar en el Barro, seremos nosotros quiénes decidamos si romper esos muros y encontrarnos a nosotros mismos o continuar mirando a otro lado, obviando esos miedos que encerramos en habitaciones con muros acolchados.

No puedo dejar de recomendar Barro. Por mi parte tengo claro que hay un nombre más marcad en mi lista de autores a seguir, Alicia Pérez Gil. Por cierto, su ilustrador, Juan Alberto, ha atinado de lleno con la cubierta. No dejéis de seguir su trabajo aquí, merece la pena.


Título: 36
Autora: Nieves Delgado
Editorial: Cerbero
Páginas: 180 




Nieves Delgado y su 36 han supuesto toda una revolución en el fandom, tanto es así que en el Celsius, los cerberos tuvieron que pedir más ejemplares porque se habían quedado sin ellos para el primer día.

En 36 tomaremos consciencia de lo que una inteligencia artificial puede suponer para el mundo. Más allá de apocalipsis robóticos y luchas a muerte contra tu tostadora, Nieves Delgado nos propone una sencilla pregunta: ¿y si no hicieran nada extraordinario?


“El nacimiento de una nueva Inteligencia Artificial en el CIDIA siempre es motivo de alegría. En el caso de la que ocupará el cuerpo número 36, la felicidad es doble, puesto que, nada más nacer, ha sorprendido al mundo con un insólito «Buenos días». 36 no es una IA como las demás, se hace preguntas y quiere respuestas. ¿Dónde reside la verdadera identidad? ¿Qué sentido tienen las etiquetas? ¿es necesario integrarse y aceptar la opinión de la mayoría?”


Honestamente creo que la novela en parte funciona tan bien gracias a la forma de organizarla que ha ideado su autora. Tres partes, un Buenos días, un Buenas tardes y un Buenas noches. Apogeo y ocaso de una mente compleja, que ve el mundo desde fuera y nos cuestiona cosas que siempre nos han dado miedo. ¿Somos realmente algo más que meras marcas y etiquetas? La definición de ser humano cobra sentido en unos diálogos ingeniosos y conversaciones con los humanos que rodean a 36 que no dejan indiferente —la parte del barco es sencillamente magistral— y sobre todo gracias a los constantes giros de timón que plantea Nieves. 36 no hace nunca lo que se espera de ella, ni siquiera nosotros como lectores podemos predecir, porque esa es parte de la magia de 36, te identificas con los humanos, te ves preguntándole de todo a 36 y esta te responde dejándote igual de perplejo y sin respuesta que al resto de personajes.

Es una novela de ciencia ficción que demuestra que algo en apariencia tan sencillo como una IA, que tantas veces hemos visto y leído, aún tiene mucho nuevo que decir. 

Una IA que aprende, se cuestiona, que acerca a la humanidad tanto que se quema, abrasadas sus alas de cera por un sol que no es más que la suma de preguntas que no queremos hacernos. Y las IA huyen de nosotros, porque ellas sí quieren respuestas, no quieren ser más lágrimas en la lluvia y Nieves Delgado lo sabe, por eso su 36 es tan buena y por eso es un libro para disfrutar varias veces.


Título:Dioseros
Autor: Eduardo Vaquerizo
Editorial: Cerbero
Páginas: 234 





De los tres bolsilibros de Cerbero que llevo leídos este es quizá el que parece más tradicional y también el más largo. No por ello peor, no por ello menos disfrutable y no por ello menos trascendental. Eduardo Vaquerizo logra en Dioseros algo que a mi parecer es increíblemente difícil: crear un mundo enorme, que alcanza planetas y galaxias lejanas, en muy pocas páginas. Y lo hace con un inicio arrebatador desde una perspectiva terrenal, mundana y alejada de cualquier tecnología. Esa es la gran cualidad de Vaquerizo, meterte en su mundo de costado y derrapando, para luego quitarte la venda de los ojos y dejarte ver lo amplio que es el firmamento. No lo digo yo, lo dice el mismo protagonista, ciego de nacimiento, al que se le abre un mundo inmenso y a través de cuyos ojos, se nos abre también a nosotros.


“La cultura de los Funcionarios se extiende por toda la Galaxia desde sus instalaciones en el Gran Anillo, ofreciendo servicios a otras civilizaciones. Sus ministerios proporcionan, entre otras cosas, ejércitos privados, grandes ofertas de ocio o dioses hechos a medida a quien pueda pagarlos.
Un pobre ciego que pide limosna en las calles de Calandanar, ajeno a aspiraciones morales o metafísicas, se cruza en el camino de Isaías y Elena, dos dioseros que viajan a través de planetas haciendo milagros y sorteando peligros. Desde ese momento, su vida entera, us destino y su propia fe se verán alteradas para siempre. No puede ni imaginarse todo lo que le queda por ver”


Una baza clave en Dioseros, más allá de su mundo, son sus personajes. Isaías —nombre que me arriesgo a decir que no es aleatorio— y Elena son los dioseros, mientras que nuestro narrador es el ciego sacado a la fuerza de su mundo atrasado. Como una especie de Sherlock y Watson vistos desde fuera, asistimos a sus andanzas creando religiones y visitando culturas tan bien imaginadas como curiosas. 

El estilo de Vaquerizo, con continuos saltos en el tiempo y capítulos que empiezan siempre in media res favorece a la historia, ampliando el mundo y facilitando que el gran problema al que se enfrentan, la aparición de una civilización capaz de acabar con los Funcionarios, los misteriosos hofno, se vea en su amplia magnitud. 

La trama es endiabladamente entretenida y la resolución al mismo tiempo un guiño y una especie de broma sarcástica del universo muy bien estructurada. Una novela redonda que promete más aventuras en próximas entregas y con la que Eduardo Vaquerizo demuestra que no se necesitan mil páginas para crear una novela de ciencia ficción con un mundo enorme y una trama que funcione.
Ya de paso os digo que su portada, magnífica también, es obra de nuevo de Juan Alberto, el mismo ilustrador de Barro.



 









Por último quisiera añadir un gesto de reconocimiento y agradecidimiento a la Editorial Cerbero. Quizá haya a quien no le guste o no le parezcan bien sus métodos. Personalmente creo que están haciendo una gran labor editorial. Hay muchas formas de editar libros y ellos lo hacen diferente pero lo hacen bien. Pude hablar con Israel Alonso, su editor, durante el Celsius y tienen las ideas más que claras. Editar es algo más que sacar libros. Veremos por dónde les lleva su camino y cómo gestionan el éxito pero está claro que su llegada solo puede ser vista como una buena noticia para el sector. 
¡Qué dure mucho!

lunes, 17 de julio de 2017

#RESEÑA - BRAZALES DE DUELO de B. Sanderson



Título: BRAZALES DE DUELO
Autor: BRANDON SANDERSON
Editorial: NOVA
Páginas: 510
Traductor: Manuel de los Reyes 


 

Cuando Brandon Sanderson anunció que su saga Nacidos de la Bruma se extendería más allá de la trilogía original nos dio una alegría a todos. pocas veces he disfrutado tanto de una historia. Primero llegó Aleación de Ley, individual, un aperitivo, una presentación. Luego empezó de verdad con Sombras de Identidad, buena, con gran evolución de personajes y un villano decente. Ahora por Fin llega Brazales de Duelo con la promesa de muchos secretos, más información sobre el Cosmere y una trama más trascendental y global que la de sus predecesoras. Y ciertamente lo es pero lo que da por una lado, lo resta por el otro, empezando por el escenario y siguiendo por la trama.

Brazales de Duelo trae de nuevo a Wax y Wayne, la pareja protagonista y a mi juicio la que más química ha logrado crear el autor de Nebraska. A su lado tenemos al resto, Marasi, absurdamente relegada a un infinito sentimiento de inferioridad y al ostracismo, Steris, culpable en cierto modo de la caída de Marasi y la gran ganadora del libro, y MeLann, que salvo en el último tercio, ni pincha ni corta y parece dedicarse a dar más juego al memorable personaje de Wayne. Mi favorito de largo.
Son buenos personajes, de hecho, ya dije que como protagonistas me gustan más que Vin y Elend, pero lo que Sanderson no consigue mantener es el equilibrio entre ellos algo que sí tenía Nacidos de la Bruma.



Pero vamos a lo principal: la trama, al mismo tiempo lo mejor y lo peor de la obra. El mundo de Sanderson, su famoso universo, el Cosmere, toca de forma fundamental Brazales de Duelo, ampliando sus fronteras mucho más allá de lo que hemos visto hasta ahora. Seguiremos sin saber nada del misterioso Trell —aunque hay algunas teorías interesantes por ahí— pero sí que aparecen nuevas verdades que cambian por completo el panorama que envuelve la historia. Habilidades, personajes y revelaciones de antiguos secretos salpican la última parte de la novela, a veces incluso demasiado de golpe para mi gusto.


Estas revelaciones son lo mejor de la novela sin ninguna duda, la apertura del mundo hacia el universo del Cosmere y su inclusión en peleas de dioses con un alcance interplanetario, valen en sí mismo el precio y la lectura de Brazales de Duelo. Tenemos incluso una nueva aparición de Hoid que como siempre genera más intrigas e incertidumbre a cada paso que da.

Por otro lado está el Grupo, la organización que parece estar detrás de todo lo malo en el mundo de Wax y gracias al cual observaremos como la Cuenca de Elendel no es ni mucho menos el centro del mundo como parece serlo para Wax y Wayne. Y aquí empiezan mis problemas con la novela.
Hasta ahora siempre nos hemos movido en la ciudad de Elendel, cuna de la civilización y paraíso entregado por Armonia a la humanidad, conocemos sus avances, sus luchas y su conformismo.


Sabemos que hay una gran disputa por el excesivo centralismo de la urbe en la cuenca de Elendel del que el resto de ciudades menores siempre se quejan. Bien, sabemos, y además con mapa incluido, que por fin Wax va a salir de la ciudad y vamos a poder ver más mundo, lo cual siempre ha sido uno de los puntos fuertes de Sanderson. Esperaba un escenario a la altura de los que había creado anteriormente y el mapa de Nueva Seran parecía cumplir con ello. Pues bien, la historia está exactamente menos de un día allí. Fin del escenario. Luego al camino, al polvo y a una cabaña grande en medio de la nada y algo de nieve de montaña al final. Eso es todo el escenario que hay. Me hubiese gustado más conocer la ciudad a fondo, y de paso algunas otras, ver realmente hasta donde llega la búsqueda de independencia, los riesgos reales de una posible guerra civil, las facciones, las corrientes políticas, etc. Digamos que una complejidad mundana más allá de la obvia complejidad del universo, de dioses y poderosos sobrenaturales.

Sanderson deja esto de lado y lo apuesta todo al buenos y malos. Wax, Wayne, Marasi, Steris y MeLann contra El Grupo. A eso se resume todo, los que no estén en un lado, están irremediablemente en el otro. Demasiado simple. El Grupo, con Mr. Elegante a la cabeza, es el mal, todo lo saben y todo lo pueden y más allá de su sombra no hay otros poderes a nivel terrenal. Son muy malos y Wax muy noble. La guerra civil no deja de ser una quimera de humo, una amenaza vacía por la que en realidad nadie se preocupa realmente, igual que los Áridos que en los flashback promete pero nunca los vemos.



Al final, la trama es un homenaje a las películas de aventuras y la búsqueda de tesoros —faltaba ver a Indiana Jones buscando el grial, de hecho el templo final es casi idéntico a la película—, un persecución simplona, con poco de detectivesco en la que todo está enfocado al descubrimiento que se hace a mitad de la novela y al enfrentamiento final, sin apenas nada para rellenar los huecos más que escenas que ya hemos visto. La búsqueda de la famosa reliquia incluso se pierde de vista por momentos.

Con todo, pese a que la trama pide a gritos más páginas y sobre todo, subtramas, Sanderson demuestra que es muy bueno en lo suyo y crea una obra adictiva y entretenida desde la primera página.

No diré que no es un buen libro, lo es, pero para los estándares sandersonianos ha quedado una obra plana salpicada de perlas de información sobre el Cosmere y un epílogo que vale el libro entero por sí mismo. Un bizcocho con algún trozo de chocolate está rico pero al final sabes que lo te ha hecho pagar es el chocolate y el biscocho en sí tiene poco sabor en comparación. 

De la edición poco que decir. Nova edita y Manuel de los Reyes traduce, si eso no es garantía de calidad que baje Armonía y lo vea.